Información extraída del Diario Hoy
Los últimos análisis confirman que el nivel de trihalometanos no supera lo permitido legalmente Sin embargo, a partir de 2009 el nivel baja a 100 microgramos/litro y Cáceres rebasa ese tope a veces, como el pasado agosto, con 144
El agua de Cáceres es buena y cumple todos los requisitos de calidad y de potabilidad, pero los trihalometanos siguen siendo noticia y no dejarán de ser un problema hasta que el Ayuntamiento introduzca algunos cambios en el tratamiento del agua. Ahora mismo, los niveles de estos compuestos orgánicos nocivos para la salud están dentro de lo que permite la normativa, 150 microgramos por litro, pero después del año 2008 no será así ya que la norma rebajará el nivel a 100 y los últimos análisis de agua, del mes de agosto, han detectado niveles de 144 y 136 microgramos.Para atajar estos niveles, que serán un verdadero problema dentro de algo más de dos años, el Ayuntamiento de Cáceres está ya estudiando las alternativas técnicas en el tratamiento del agua, cuya calidad actualmente no se puede cuestionar ya que todos los parámetros avalan su potabilidad, pero ello no quiere decir que no haya que prevenir en lo que se refiere al control de los niveles de trihalometanos, unas sustancias indeseables que se forman, precisamente, por clorar el agua.Y es que con estos niveles certificados en los análisis de este verano, al situarse por encima de 100 microgramos, se podría decir a partir de 2009, sin lugar a desmentidos, que el agua de Cáceres no es potable legalmente, como denunció la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) el pasado mes de febrero, para pesar del Ayuntamiento y revuelo entre la ciudadanía.
OCU
La OCU aseguró entonces que había detectado en septiembre-octubre de 2005 niveles de trihalometanos de hasta 250 microgramos por litro (en una muestra tomada en un domicilio de la calle Argentina) y señaló a otras cinco ciudades españolas más en su denuncia sobre la falta de calidad de sus aguas de abastecimiento, aunque matizando que no se trataba de alarmar sino de llamar la atención sobre la necesidad de tomar medidas para atajar el exceso de trihalometanos ya que esta sustancia se considera cancerígena si se consume en largos periodos de tiempo.Cáceres y el resto de ciudades señaladas con el dedo por la OCU respondieron enseguida y anunciaron incluso querellas contra la organización de consumidores. El Ayuntamiento mostró sus análisis de agua y demostró que nunca se habían superado los niveles de seguridad, incluso en la época, otoño de 2005, en que la OCU tomó la muestra de agua de Cáceres para su análisis, análisis que fueron cuestionados por el Ayuntamiento.En un Real Decreto de 2003 se pone como límite de seguridad del nivel de trihalometanos en 150 microgramos, de acuerdo a la normativa europea, que permite niveles de 150 microgramos desde 2004 hasta 2008, como período transitorio, pero después se rebajará el nivel a 100 y entonces la ciudad de Cáceres sí puede verse en un serio problema.Según informaron a este periódico fuentes municipales, se está barajando ya en la elección de las alternativas técnicas que hay que adoptar para cambiar el tratamiento de agua a partir de 2008, sistema basado ahora en la cloración, fundamentalmente, más la dosificación de permanganato potásico en el pantano del Guadiloba, a través de una estación a pie de presa, para contrarrestar la generación de trihalometanos.Sin embargo, hay que buscar otro sistema y las alternativas más efectivas son, básicamente, tres: utilizar ozono o dióxido de cloro para tratar el agua o instalar filtros de carbón activo.
Sistemas
Cualquiera de los sistemas requiere una inversión en el tratamiento que obligará a una modificación en las condiciones de la concesión del servicio de abastecimiento de agua, gestionado por la empresa Canal de Isabel II. Dependiendo del sistema que sea elegido, el presupuesto varía, pero el coste no deja de ser importante, por encima de los 600.000 euros. Habría que buscar financiación o traspasar a la contrata la inversión necesaria para su posterior amortización.En ningún caso se puede retrasar el cambio para la próxima concesión del servicio a partir del año 2010, fecha de la terminación de la actual contrata del Canal de Isabel II e inicio de una nueva concesión ya que a partir de 2008 el nivel de trihalometanos no puede ser superior a 100 y el agua de Cáceres ronda muchas veces ese nivel, unas veces por debajo y otras por encima, como en los últimos análisis efectuados el pasado mes de agosto.Al igual que muchas otras ciudades de España, Cáceres deberá cambiar, pues, el proceso de tratamiento para disminuir los niveles de trihalometanos ya que lo habitual es que este tratamiento se base en la administración de cloro. Pero en ello reside el problema ya que los triahalometanos se forman, precisamente, con la cloración del agua. En el polémico informe de la OCU del pasado mes de febrero (sobre análisis hechos en otoño de 2005) se señalaba con el dedo a seis ciudades: Cáceres, Ciudad Real, Zamora, y parte de Alicante, Ávila y Murcia.




















No hay comentarios.:
Publicar un comentario